Un café colombiano de calidad puede transformar una bebida cotidiana en una experiencia llena de aromas, sabores e historias. Sin embargo, muchas veces compramos café sin conocer su origen, la fecha de tueste, el proceso o la molienda más adecuada.
Colombia cuenta con una extraordinaria diversidad de regiones, climas, alturas, variedades y formas de procesar el café. Por eso, dos cafés colombianos pueden ofrecer experiencias completamente diferentes.
Conocer lo que tomamos no significa convertirnos en catadores profesionales. Basta con aprender a revisar algunos detalles para elegir mejor, preparar correctamente el café y disfrutar mucho más cada taza.
No todo el café colombiano sabe igual
En Colombia podemos encontrar cafés con perfiles que recuerdan al chocolate, la panela, el caramelo, los cítricos, las flores, los frutos rojos o las frutas tropicales.
Estas notas no significan necesariamente que se hayan agregado saborizantes. Son percepciones naturales que pueden desarrollarse como resultado de la variedad, el lugar de cultivo, la maduración del fruto, el proceso, el tueste y la preparación.
El sabor final también depende de lo que hacemos en casa: la calidad del agua, el tamaño de la molienda, la proporción de café, la temperatura y el tiempo de extracción.
¿Qué es un café especial?
La Specialty Coffee Association describe el café especial como un café o una experiencia reconocida por sus atributos distintivos y por el valor adicional asociado a ellos.
Para evaluarlo pueden considerarse:
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La calidad física del grano.
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Sus aromas y sabores.
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La textura y el sabor residual.
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La presencia o ausencia de defectos.
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El origen y la trazabilidad.
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La variedad cultivada.
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El proceso utilizado.
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La experiencia y preferencia del consumidor.
Por eso, un café especial no se define solamente por una palabra en el empaque o por un precio más alto. Debe existir información, cuidado y una experiencia perceptible detrás del producto.
Siete claves para reconocer un café colombiano de calidad
1. Conoce su origen
La etiqueta debería indicar, como mínimo, el departamento o la región donde fue producido. Los cafés con mayor trazabilidad también pueden informar el municipio, la finca o el nombre del caficultor.
El origen permite entender mejor la historia del café y descubrir las diferencias entre las regiones productoras.
En Buena Siembra seleccionamos cafés provenientes de distintos territorios colombianos. Cada origen tiene una historia y unas condiciones particulares que se expresan en la taza.
2. Revisa la fecha de tueste
El café cambia con el paso del tiempo. Por esta razón, la fecha de tueste ofrece información más útil sobre su frescura que una fecha de vencimiento lejana.
Esto no significa que el café deba consumirse el mismo día del tueste. Después de tostarse necesita un periodo de reposo para liberar gases y estabilizarse. Lo importante es conocer la fecha, comprar cantidades razonables y conservarlo correctamente.
Guárdalo en su empaque bien cerrado, en un lugar fresco y seco, lejos de la luz, la humedad, el calor y los olores fuertes.
3. Identifica el proceso
El proceso explica cómo se trató el fruto después de la cosecha. Entre los más conocidos se encuentran:
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Lavado: suele producir perfiles limpios, definidos y con acidez perceptible.
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Honey: parte del mucílago permanece durante el secado y puede aportar dulzor y cuerpo.
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Natural: el fruto se seca antes de retirar la pulpa y puede desarrollar perfiles intensos y frutales.
El proceso no garantiza por sí solo que un café sea mejor. Su importancia está en cómo se realiza y en las características que ayuda a desarrollar.
4. Observa la variedad
Castillo, Colombia, Cenicafé 1, Bourbon Rosado y Geisha son algunas de las variedades que se cultivan en nuestro país.
Cada una tiene un potencial diferente, pero la variedad tampoco determina por sí sola la calidad. El resultado depende de su relación con el suelo, el clima, la altura, el manejo del cultivo, la cosecha y el proceso.
Conocerla te permite comparar cafés y descubrir cuáles perfiles disfrutas más.
5. Lee las notas sensoriales
Las notas sensoriales describen aromas y sabores que el café puede recordar. Funcionan como una orientación, no como una promesa idéntica para todas las personas.
Por ejemplo, en Buena Siembra puedes encontrar perfiles como:
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Geisha: floral, durazno y panela.
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Castillo Black Honey: malvavisco tropical y borojó.
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Café Colombia: naranja, vainilla y caramelo.
No necesitas identificar exactamente cada descriptor para disfrutar la bebida. La percepción cambia según el método, la receta, la temperatura y la experiencia de cada persona.
Lo verdaderamente importante es reconocer si el café te resulta dulce, equilibrado, limpio, frutal, floral, intenso o agradable.
6. Elige la molienda adecuada
Utilizar la molienda correcta es fundamental para extraer los mejores atributos del café.
Como orientación general:
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Prensa francesa: molienda gruesa.
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V60 o cafetera de filtro: molienda media.
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Chemex: molienda media a media-gruesa.
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Moka italiana: molienda media-fina.
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Espresso: molienda fina.
Una molienda demasiado fina puede generar una bebida excesivamente amarga o astringente. Una molienda demasiado gruesa puede producir una taza débil o poco desarrollada.
Siempre que sea posible, conserva el café en grano y muélelo poco antes de prepararlo. Si no tienes molino, solicita la molienda correspondiente a tu método.
7. Prueba antes de agregar azúcar
No se trata de prohibir el azúcar, sino de darte la oportunidad de conocer el sabor original del café.
Prueba primero un sorbo sin añadir nada. Un café fresco y bien preparado puede mostrar dulzor natural, aromas agradables y sabores que quedarían ocultos al endulzarlo inmediatamente.
Puedes reducir el azúcar gradualmente mientras ajustas la receta, la molienda y el método de preparación.
¿Por qué algunos cafés saben demasiado amargos?
Un amargor desagradable no siempre significa que el café sea “fuerte”. Puede estar relacionado con:
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Un tueste demasiado oscuro.
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Café envejecido o mal almacenado.
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Una molienda demasiado fina.
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Exceso de café.
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Agua demasiado caliente.
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Un tiempo de preparación excesivo.
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Una cafetera que necesita limpieza.
Antes de concluir que no te gusta el café, prueba otro origen, modifica la molienda o ajusta la preparación. Un pequeño cambio puede producir una taza completamente diferente.
Comprar café también es elegir una historia
Detrás de una taza existen una región, una familia productora, una cosecha y numerosas decisiones relacionadas con la selección, el procesamiento, el secado, el tueste y la preparación.
Cuando escoges un café con información clara sobre su origen y proceso, puedes comprender mejor lo que estás consumiendo y valorar el trabajo detrás de cada grano.
En Buena Siembra seleccionamos cafés 100 % colombianos de diferentes regiones, variedades y procesos. Los ofrecemos frescos, en grano o con la molienda apropiada para tu método.
Encuentra el café apropiado para ti
No existe un único café perfecto para todas las personas.
Si disfrutas los perfiles delicados y aromáticos, puedes explorar un café floral. Si prefieres una taza dulce y tradicional, busca notas de chocolate, panela o caramelo. Si quieres experimentar, prueba procesos que destaquen sabores frutales.
Explora los cafés disponibles en Buena Siembra y compara sus orígenes, procesos y perfiles. Si no sabes cuál elegir, escríbenos por WhatsApp: te ayudaremos a encontrar el café y la molienda apropiados para tu forma de preparación.
Buena Siembra: un mejor café para todos.